Espacios de trabajo

Los espacios de trabajo permiten que Lumi se adapte a distintas formas de trabajar. Un espacio de trabajo captura la sensación del entorno de estudio: disposición de paneles, estado de las herramientas, presentación del lienzo, rutas de recursos, elección de paleta, tema y otras preferencias de interfaz que dan forma a la sesión de pintura.

En lugar de mantener una sola disposición para cada tarea, el artista puede conservar entornos separados para bocetar, pintar, entintar, trabajar el color, presentar, programar o sesiones concentradas a pantalla completa. Cada entorno puede poner al frente los recursos que pertenecen a ese tipo de trabajo, de modo que un espacio de dibujo puede sentirse abastecido con preajustes de dibujo mientras uno de pintura cambia a herramientas pictóricas.

Un estudio que cambia con la tarea

Las distintas etapas de una obra se benefician de entornos distintos. El boceto inicial puede necesitar un lienzo despejado y paneles mínimos. La pintura puede requerir ajustes de pincel y acceso a la paleta a mano. El entintado puede necesitar guías, opciones de herramienta estables y una vista neutra. La revisión o presentación puede pedir una configuración a pantalla completa más limpia.

Los espacios de trabajo hacen deliberados esos cambios. La interfaz puede adaptarse a la tarea sin que el artista tenga que reconstruir el estudio a mano cada vez.

Más que la colocación de paneles

Un espacio de trabajo no es solo una disposición de paneles. Puede conservar el contexto de trabajo más amplio: cómo se enmarca el lienzo, cómo se comporta la caja de herramientas, qué recursos de color y herramienta están listos, cómo se configuran las herramientas y cómo deben responder los dispositivos de entrada.

Eso hace útil el cambio de espacio de trabajo incluso cuando los paneles parecen similares. Dos entornos pueden compartir una disposición general y diferir en la sensación de las herramientas, la comodidad visual, la identidad de la paleta, los preajustes disponibles o el comportamiento del dispositivo.

Cambio inmediato

Los espacios de trabajo están pensados para ser fluidos. Cambiar de uno a otro debe sentirse como moverse entre mesas preparadas en el mismo estudio, no como reiniciar la aplicación o abrir una configuración aparte.

Las imágenes abiertas pueden permanecer en su sitio mientras cambia el entorno circundante, de modo que el artista puede pasar de una fase del trabajo a otra sin romper la concentración.

Configuraciones personales y por proyecto

Algunos espacios de trabajo pueden ser valores predeterminados personales: una configuración cómoda de pintura, una de portátil compacta o un modo de concentración a pantalla completa. Otros pueden pertenecer a un proyecto: una paleta concreta, un tema, una disposición de paneles, una colección de recursos o una configuración de dispositivo que encaje con una serie de imágenes.

Como los espacios de trabajo tienen nombre y son reutilizables, pueden formar parte del ritmo del artista. El entorno adecuado puede restaurarse cuando el trabajo lo pida.

Menos fricción

El propósito de los espacios de trabajo es quitar la configuración repetida del proceso creativo. Cuando una disposición resulta correcta, Lumi puede recordarla. Cuando cambia la tarea, la interfaz puede seguirla.

Así la atención permanece en la obra y no en la gestión de ventanas, y Lumi se siente menos como una aplicación estática y más como un estudio digital flexible.